Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, muy caro; rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús… (Mc 14, 3-9)

Jésus se trouvait à Béthanie, chez Simon le lépreux. Pendant qu'il était à table, une femme entra, avec un flacon d'albâtre contenant un parfum très pur et de grande valeur. Brisant le flacon, elle le versa sur la tête de Jésus... (Mc 14, 3-9)

23 de enero de 2011

Presentaciones - Présentations

A partir de ahora en este blog seguiremos las inquietudes y andanzas cotidianas de un personaje. Se llama Epipodio, Edi para los amigos, y es, a pesar de su nombre, un hombre corriente, de esos que pasan desapercibidos, que podemos encontrar en el metro, en la cola del cine o haciendo la compra en el súper de al lado. Al mismo tiempo, como todo el mundo, tiene en sí esos rasgos que le hacen único y original.

Hubo un día que, como él dice, se enteró de que Dios le quiere con toda su fuerza divina. En su pudor, Edi no da más detalles de este momento; tan sólo dijo a uno de sus amigos íntimos: “Siempre había pensado que una experiencia como esta me llevaría a una especie de beatitud celeste y borraría de un golpe todas mis debilidades… Más bien ha sido al contrario”. Y una sonrisa abierta iluminaba su rostro al decir esto.

Por supuesto hay otro detalle importante en su vida: Edi es homosensible. En general sus salidas del armario se han pasado tranquilamente, con algunas excepciones, claro está, como aquella chica que le dijo: “¿Eres gay? Entonces eres un tipo estupendo y te aprecio mucho más.” Edi no respondió nada en ese momento, pero se dijo después que no le gustaba ser apreciado o rechazado exclusivamente por su orientación afectiva. Aunque esta orientación conforme su vida, él es mucho más que eso, mucho más que una colección de adjetivos o de etiquetas.

En fin, es el momento de las presentaciones oficiales: aquí Edi, aquí unos lectores…


Nous allons suivre dans ce blog les inquiétudes et péripéties quotidiennes d’un personnage, qui répond au prénom d’Epipode, Edi pour les intimes. Malgré ça, il est un homme tout à fait banal, de ceux qui passent inaperçus, que l’on peut croiser au métro, ou faisant la queue au cinéma, ou dans l’épicerie du coin. En même temps, comme tout le monde, il a en soi cette quelque chose qui fait de lui une personne unique et originale.

Un jour il a appris que Dieu l’aime de toute sa force divine. Dans sa pudeur Edi ne donne pas d’autres détails. Il a seulement dit à un de ses amis : « J’avais toujours pensé qu’une expérience comme celle-là allait me porter vers une sorte de béatitude céleste et allait effacer d’un seul coup toutes mes fragilités… ça a été plutôt à l’inverse ». Et un sourire ouvert illuminait son visage quand il parlait.

Bien entendu il y a encore un autre détail important dans sa vie : Edi est homosensible. En général ses coming-out se sont bien passés, dans la paix et la justesse, à quelques exceptions près. Comme cette fille qui lui rétorqua : « T’es gay ? T’es quelqu’un de génial alors, et je t’apprécie encore plus. » Edi n’a rien répondu sur le champ, mais plus tard il s’est dit qu’il n’aimait pas être apprécié ou rejeté uniquement à cause de son orientation affective. Même si cette orientation conforme sa vie, il est beaucoup plus que ça, beaucoup plus qu’une collection d’étiquettes ou d’adjectifs.

Bon, voilà les présentations officielles : ici Edi, ici des lecteurs…

20 de enero de 2011

Novedades et nouveautés

Año nuevo, vida nueva, blog nuevo... Con un poco de retraso me pongo a las novedades en la red, y aquí os propongo un nuevo “frasco de alabastro”. Nueva “fachada”, nuevo estilo, e incluso nueva lengua, sin dejar de lado el español, porque no puedo dejar de comunicarme en el idioma que utilizo todos los días, incluso en la oración. Lo que no cambia son los derechos de autor: si alguien encuentra algo aquí que le gusta y que quiere compartir con otros, puede hacerlo. A cambio sólo le pido que me lo diga. ¡Hasta pronto!

Avec la nouvelle année, voilà que je me mets –avec un peu de retard, certes- aux nouveautés sur la toile, et je vous propose ce « flacon d’albâtre ». En plus du design, la grande nouveauté est que je me lance à le faire en les deux langues : besoin de communiquer aussi en la langue que j’utilise –bien ou moins bien- tous les jours. Ce qui ne change pas c’est ma politique des droits d’auteur : si quelqu’un trouve ici quelque chose que le plaît, et qu’il ou elle veut partager avec d’autres, peut le faire. En échange, je ne demande que d’être prévenu. A très bientôt !

25 de diciembre de 2010

Aleluya



¡Aleluya,
porque reina el Señor Todopoderoso!
Ha llegado al mundo
el reinado de nuestro Señor y de Su Ungido;
Él reinará por los siglos de los siglos,
Rey de reyes, Señor de señores. ¡Aleluya!

24 de diciembre de 2010

La buena noche

Porque un Niño nos ha nacido,
un Hijo nos ha sido dado;
el poder reposa sobre sus hombros,
y su Nombre significa
Maravilloso, Consejero, Dios fuerte,
Padre eterno, Príncipe de la Paz.

(Is 9, 6)




Y este Consejero no puede hablar todavía, este Dios fuerte está envuelto en lienzos y pañales, este sobre cuyos hombros reposa el poder es un bebé… Espero que algún día llegaremos a comprender la profundidad del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios.

Que la Paz abunde en nuestro interior, y que seamos capaces de compartirla a nuestro alrededor. ¡Feliz Navidad!

15 de diciembre de 2010

Consolad a mi pueblo

El Adviento es un tiempo litúrgico demasiado corto para la complejidad que conlleva: lo empezamos con una esperanza de la Segunda Venida del Señor, esa que pedimos en la liturgia eucarística justo después de la consagración. Pero enseguida basculamos a la venida histórica de un Dios hecho hombre, y que nace en un establo en Belén. Hay, sin embargo, otro aspecto: la venida de Cristo Jesús en la vida cotidiana de cada creyente. Así, estas palabras de Isaías, puestas en música por el genio de Haendel, no pierden ni un ápice de actualidad:



Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios.
hablad al corazón de Jerusalén,
y decidle bien alto
que ya ha cumplido su esclavitud,
que su falta ha sido expiada,
Una voz clama: “En el desierto
abrid el camino al Señor,
trazad en la estepa una recta carretera
a nuestro Dios.
Que todo valle sea elevado,
y todo monte y cerro descendido;
que lo abrupto se vuelva llano
y planicie las asperezas.
(cf Is 40, 1-4)

13 de diciembre de 2010

Cosas del Amor


Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

S. Juan de la Cruz
Noche Oscura, estrofa 8

7 de diciembre de 2010

Compañera de ruta


Reconozco que cuando era crío tuve que soportar una serie de discursos sobre la Virgen Maria que tuvieron el efecto contrario al deseado, y así nunca he sido “marial”. Los famosos “privilegios” de María, entre ellos el de su concepción inmaculada, me la alejaron más que otra cosa. Y, sin embargo…

Todo lo que ella ha recibido ha sido en vista de la misión que recibe de Dios. No es para hacerla más bonita, ni más maja, ni hacer de ella una especie de minidiosa de bolsillo. En tanto que misión completamente particular (ser madre de Dios, ¡nada menos!) recibe dones completamente particulares. Eso no quita que las tuvo que pasar canutas, y que tuvo que sentirse sobrepasada por los acontecimientos, y por esta misión a la que fue llamada, a la que respondió fielmente.

Y es un poco como cada uno de nosotros: cada don recibido (y, personalmente, así vivo yo mi homosensibilidad) es para el bien de los otros. Aunque no comprendamos nada, aunque eso nos las haga pasar canutas en algún momento… Ahí podemos mirar a Maria, “espejo del Amor de Dios”, compañera de ruta en nuestro camino de vida.